Después de una pausa bastante larga, el fin del viaje:
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Día 6: Favignana –
Cuando vimos que Marsala no daba para mucho, pensamos en alguna alternativa cercana para la mañana del último día.
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Si una cosa destaca de Sicilia, son las múltiples islitas que hay a sus alrededores. Justo delante de Marsala había varias islas (las Islas Egades; formadas por Favignana, Marettimo i Levazno) i después de ver la relación entre precios y distancias, optamos por Favignana.
El viaje dura poco más de una hora, y para aprovechar bien, decidimos salir de Marsala a las 8 de la mañana y volver con el barco de las 14h; puesto que nuestro avión salía a las 6 y contábamos con llegar al aeropuerto sobre las 4.
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Que decir de Favignana? Una isla magnífica. Casitas pequeñitas y blancas, turismo justo y limitado, playas cristalinas… Aunque eso sí, no os penseis al ver el mapa que se trata de una isla pequeña, porque no. Para ir de una punta a otra lo mejor es coger el autobús (que no llega ni a los 80 céntimos de euro).
Primero fuimos a una cala (con el mar mirando a francia), pero cuando instalamos las toallas nos dimos cuenta que estaba lleno de medusas…. — medusas de color rojo —:
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Y optamos por probar suerte en la otra parte de la isla (o sea, con el mar mirando a África), y como el viento y las olas iban al revés, no había medusas
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Y poco más que contar (la isla tampoco tiene tanto para ver!).
Volvimos con el barco a Marsala, recogimos nuestras cosas del albergue PECOS y pusimos rumbo al aeropuerto de Trapani. Por el camino, eso sí, hicimos una parada obligatoria a las salinas:
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Yo recomiendo a todo el mundo que si puede, visite Sicília!!