Día 5: Agrigento – Marsala
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Ir en verano al Valle de los Templos de Agrigento es un suicidio. Te asas vivo!
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Intentamos ir pronto para así no chocar con el sol radical del mediodía, pero aún así, a las 10-11 ya hacía suficiente sol como para quedarte pegado en el suelo…
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Hay, creo, 3 entradas posibles para visitar el Valle: Una que está en medio de las dos zonas y las otras dos en dos esquinas. Quizá me equivoque. Nosotras salimos del cámping y fuimos siguiendo las indicaciones, y llegamos a una entrada que cae justo en la carretera que cruza el Valle (creo que es la entrada del medio).
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Empezamos por la derecha (donde hay un poco de bajada). Esa zona es más bien de piedras i templos destruidos, donde no hay casi nada en pie. Luego cruzamos la carretera y fuimos a los 3 templos (mejor conservados). Entre uno y otro hay bastante distancia, pero nada imposible. Quiza por culpa del calor esté exagerando las distancias, puede ser. Pero me pareceió eterno.
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A medio camino de templos había un bar y me compré un helado de hielo, de limón. Pero era blanco… parecía que estaba comiendo un trozo de hielo pinchado en un palito amarillo
. Donde hay el bar también hay baño y una fuente, bendita fue!
La zona del Valle es preciosa. Si podeis estar en Agrigento de noche, intentad pasar con el coche cerca de los templos, porque estan iluminados y vale la pena.
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Rumbo a Marsala…
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Llegar a Marsala fue fácil. Lo difícil, fue encontrar el Bed&Breakfast!
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Sin exagerar, tardamos como 3-4 horas para poder acomodar nuestras mochilas! En principio era fácil: llegar, aparcar, preguntar (a poder ser preguntar antes de aparcar para estar más cerca). Pos bien, empezamos preguntado a la gente de la calle… unos decían que estaba cerca, los otros lejos… hasta que le preguntamos a un guardia y nos dijo que lejos no estaba, pero que con el coche se tenía que dar la vuelta por la zona de la playa. Total que cuando nos pareció estar cerca, aparcamos.
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Dimos un par de vueltas a pie y no nos aclaramos, por lo qual llamamos al propietario del B&B para que nos indicara… Y nos dijo que vendría él mismo a buscarnos con el coche. Pasaron 5 minutos, 10, 15, 20… mucho rato. El hombre no cogía el teléfono y decidimos poner rumbo a ello nosotras mismas. Teníamos el nombre de la calle, no? Todo era fácil…
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Estuvimos caminando un buen rato… nadie sabia con exactitud donde era esa calle, pero más o menos nos acercábamos.
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Finalmente encontré a un pintor y se lo pregunté. Él no lo sabía pero se lo preguntó a una mujer que salía de una casa… la qual tampoco sabía donde era la calle pero que sabía seguro que estaba cerca, porque en sus paseos diarios, suele leer los carteles de las calles y estaba segura que ella había pasado mil veces por allí…
La pobre mujer no sabía indicarnos, (aunque nos dijo que le parecía conocer al dueño del B&B, o a su hijo, o un pariente…), pero nos llevó a un supermercado (pequeño, de barrio). Allí preguntó a las dependientas, a los clientes y a los que pasaban por la calle. En pocos minutos eso parecía un foro, en el qual todo el mundo sabía que la calle estaba cerca pero sin saber donde exactamente (parece de chiste, pero es real). Hasta que llegó el milagro: el chico de los repartos a domicilo! Y nos lo dijo! la calle estaba JUSTO DETRÁS! que fuerte…
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Y bien, llamamos al timbre y nada… y volvieron a pasar 5 minutos, 10, 15, 20… Hasta que por fin apareció el señor PECOS (B&B Pecos), sobre las 5 de la tarde. Subimos y vimos una casa genial solo para nosotras dos…! Había dentro el piso 2 habitaciones dobles, pero nadie había reservado para la habitación sobrante. Nos dió las llaves y se fué. Nos dijo también que no había horario de partida para el dia siguiente.. simplemene dejar las llaves encima de la mesa y cerrar de un golpe.
La habitación estaba bien, con libros y revistas de su infancia… el baño impecable, con toallas, champús.. de todo vaya (para entrar a vivir) y el comedor con tele. La cocina perfecta, con algunas cosas en la nevera y armarios llenos de cereales y diferentes cosas (nos dijo que podíamos cojer lo que quisiéramos).
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Nos duchamos y salimos a dar una vuelta por el pueblo. Es bonito Marsala, pero no tiene muchas cosas para ver.